Las fotos son lo primero que se ve de tu web. Y casi siempre, unas fotos reales y sencillas convencen más que las perfectas de un banco de imágenes: el cliente quiere saber cómo eres tú, no cómo es un modelo sonriendo.
Qué fotografiar
- Tu equipo y tú. La gente contrata a personas. Una foto tuya genera confianza.
- Tus trabajos terminados, mejor con un antes y un después.
- Tu local, tu taller o tu furgoneta. Demuestran que existes y dónde estás.
- Detalles de tu trabajo: herramientas, materiales, el proceso.
- Clientes contentos, solo si te dan su permiso por escrito.
Cómo hacerlas con el móvil
- Luz natural, de día y sin el sol directo.
- Limpia la lente antes de disparar (parece obvio, pero es el error número uno).
- En horizontal para las fotos principales de la web.
- Ordena el fondo: quita lo que no aporta.
- Mismo punto de vista en el antes y el después, para que la comparación funcione.
Qué evitar
- Fotos de banco de imágenes genéricas que también usa tu competencia.
- Fotos sacadas de Google Imágenes. Casi todas tienen derechos de autor: usarlas sin permiso puede costarte una reclamación.
- Fotos de personas sin su consentimiento, también empleados y clientes.
- Fotos enormes sin optimizar, que hacen que tu web vaya lenta.
Si usas fotos de banco
A veces hacen falta. Elige las de bancos con licencia clara para uso comercial, y úsalas como apoyo, no como protagonistas.
El detalle técnico que casi nadie cuida
Cada foto de tu web debería estar comprimida (en formato WebP, por ejemplo) y tener un texto alternativo que describa lo que se ve. Ayuda a que la web cargue rápido, a la accesibilidad y a que Google entienda tus imágenes.
En mis webs optimizo todas las fotos y, si lo necesitas, te digo qué fotos hacer antes de empezar. Mira cómo trabajo en diseño web para pymes.