Puedes tener la web más bonita del mundo, pero si los textos no dicen lo que el cliente necesita leer, se irá. La buena noticia: no hace falta ser escritor, solo ponerse en su lugar.
El titular: qué haces y para quién
El titular de tu página de inicio tiene que contestar en una frase qué haces y dónde. Compara:
- ❌ "Bienvenidos a nuestra web"
- ❌ "Calidad, compromiso y excelencia"
- ✅ "Reformas de baños y cocinas en Valencia, con presupuesto en 48 horas"
Habla de lo que gana el cliente
La gente no compra "instalaciones de climatización de alta eficiencia". Compra no pasar calor en agosto y pagar menos luz. Por cada servicio, pregúntate: ¿qué problema le quito al cliente?
Habla como hablas en persona
- Trata de tú (o de usted, si es tu estilo), pero de forma natural.
- Frases cortas. Una idea por frase.
- Sin jerga técnica que tu cliente no usa.
- En primera persona si eres tú quien hace el trabajo: genera más confianza que un "nosotros" impersonal.
Responde a las dudas antes de que pregunten
Piensa en lo que te preguntan siempre por teléfono y ponlo en la web:
- ¿Cuánto cuesta, más o menos?
- ¿Cuánto tardáis?
- ¿Trabajáis en mi zona?
- ¿Qué pasa si algo sale mal?
Una sección de preguntas frecuentes ahorra llamadas y convence a los indecisos.
Una llamada a la acción clara en cada página
Cada página debe terminar diciendo qué hacer: "Pide tu presupuesto", "Llámanos", "Escríbenos por WhatsApp". Mejor una sola acción clara que cinco botones distintos.
Errores que espantan clientes
- Textos genéricos que podrían ser de cualquier empresa de tu sector.
- Todo en un bloque, sin títulos ni listas. En el móvil nadie lee párrafos largos.
- Ocultar los precios del todo: aunque sea un "desde", ayuda a decidir.
- Faltas de ortografía, que restan confianza al momento.
Si prefieres no escribirlos tú
En mis webs, tú me cuentas tu negocio y yo lo convierto en textos claros y pensados para vender, que luego revisas. Mira cómo trabajo en diseño web para pymes.